Las ofertas llamativas y los bonos para apostar atraen cada día a millones de personas al juego online. Sin embargo, detrás de las cuidadas promociones se esconde una realidad diferente, definida por empresas que operan sin licencia, cuentas en el extranjero y una creciente crisis de salud pública.
ES
Los portales se crearon desde paraísos fiscales como Curazao y las dos sociedades clave de la trama se declararon en quiebra tras recibir demandas judiciales de jugadores europeos. Una de las sociedades vinculada al grupo creó en España 25 páginas bloqueadas por juego ilegal en 2023.
En el momento álgido de su adicción, Felix calcula que se jugó 400.000 euros en tres años. “Pasaba cada minuto libre en mi teléfono móvil”, recuerda este hombre alemán, de poco más de cincuenta años. “Jugaba de camino al parque con mi hija pequeña en brazos. Así de enfermo estaba”.
Su divorcio y sus sentimientos de soledad alimentaron el hábito. Después de despilfarrar las ganancias de la venta de su casa, pidió nueve préstamos y canceló sus planes de pensiones.
Un casino online en particular se aprovechó de su enfermedad, afirma. En solo seis meses, Felix (no es su nombre real) perdió 245.000 euros en Wazamba, un sitio web que le otorgó el “estatus VIP”, un programa de fidelización en el que los que más gastan tienen un gestor personal.
“Podía jugar y luego llamarlos para que me devolvieran algo de dinero y seguir jugando, siempre te dan crédito enseguida. Los que dirigen estos casinos me han robado la vida”, denuncia.
Wazamba forma parte de una red de casinos online conectada con Soft2bet, un galardonado grupo de apuestas con sede entre Malta y Chipre, según demuestra una investigación realizada por el consorcio de periodistas europeo Investigate Europe. Una parte significativa de esos portales de juego han sido declarados ilegales por las autoridades de diferentes países de la UE.
En España, la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) ordenó en 2023 el cierre de 25 portales vinculados a dicho grupo por dedicarse a actividades de juego ilegal, al carecer de la licencia que exige la ley. Las 25 páginas estaban controladas por la empresa Rabidi NV, con sede en Curazao, un paraíso fiscal del Caribe utilizado de forma masiva por empresas del sector por su laxitud en la regulación del juego. Entre esos 25 portales estaba Wazamba.
De 2021 a 2024, la DGOJ ordenó el cierre de 156 portales de juego, lo que significa que el 15% del total estaban vinculadas al grupo Soft2bet. La sanción contra Rabidi NV es la que afectó a un mayor número de páginas en los últimos cuatro años.
Este trabajo periodístico sobre Soft2bet forma parte de una investigación más amplia sobre el sector del juego en Europa. Medios de once países europeos difundirán la investigación.
En respuesta a preguntas de los periodistas, un portavoz del grupo Soft2bet negó cualquier irregularidad: “Nuestras operaciones se llevan a cabo en pleno cumplimiento de todas las leyes, reglamentos y requisitos de licencia aplicables en cada jurisdicción en la que estamos autorizados a operar”.
La web de Soft2bet publicita su trabajo en "plataformas de casino y apuestas deportivas a medida".
Soft2bet en sí misma no es una plataforma de apuestas. Una visita a su bien cuidado sitio web muestra un negocio que ofrece soluciones tecnológicas a la multimillonaria industria europea del juego y que opera una modesta cartera de cinco marcas.
Pero la huella de la empresa es mucho más profunda. Investigate Europe analizó más de 140 sitios web de juego cuyo rastro termina en Soft2bet. La mayoría han sido prohibidos en diferentes países europeos por operar sin licencia. En concreto, en febrero de 2025, 114 de esos portales estaban en la lista negra de algún país de la UE. Entre ellos se encuentran Bélgica, España, Francia, Grecia, Hungría, Italia y Polonia. Es probable que la cifra real sea mayor porque grandes mercados como Alemania y Reino Unido no publican listas de empresas que operan sin tener licencia.
Hasta ahora se desconocía la vinculación de Soft2bet con las plataformas prohibidas. Para desentrañar la red, Investigate Europe analizó decenas de documentos registrales y corporativos, registros de marcas y bases de datos con información sobre los propietarios de las URL de las páginas web. El rastro documental llega a Curazao, Dubái, Gibraltar y las Islas Marshall.
Casi todos los 114 sitios web incluidos en listas negras han sido vinculados por los reguladores de juego nacionales con sociedades de Chipre, Malta y Curazao. Las presentaciones de la empresa vistas por Investigate Europe revelan que el fundador de Soft2bet y sus socios son o fueron accionistas de las mismas. Más de la mitad de los casinos online también tienen tales conexiones en cuanto a su propiedad a través de sus marcas registradas. Más de 20 marcas incluso aparecieron directamente en el propio sitio web de Soft2bet.
Además, las listas negras de los reguladores parecen tener poco efecto. Investigate Europe pudo abrir cuentas en docenas de los sitios web prohibidos en todo el continente. Muchos de los portales siguen atrayendo millones de visitas mensuales, según muestra el análisis de sus datos de tráfico.
Mientras tanto, las empresas propiedad del fundador de Soft2bet y sus socios promocionan activamente algunas de las plataformas sancionadas a pesar de no tener las licencias para operar legalmente.
Uno de los mayores proyectos desarrollados por Soft2bet es Boomerang, que las autoridades de al menos seis países, entre ellos España, Francia, Grecia e Italia, incluyeron entre los portales que operaban sin licencia. A pesar de ello, Boomerang logró llegar a un acuerdo con el equipo de fútbol italiano AC Milan en julio de 2024 como su “socio regional oficial” de apuestas en Europa. Boomerang está en la lista negra de las autoridades italianas desde al menos marzo de 2025.
La magnitud de estas actividades sin licencia, controladas desde jurisdicciones extraterritoriales (offshore) y a través de un laberinto de URL en constante cambio, hace que erradicarlas sea una batalla muy complicada, según admiten varios reguladores europeos de juego.
Por suerte para Felix, pudo demandar a Wazamba en los tribunales alemanes. En aquel momento, Soft2bet gestionaba discretamente el casino a través de dos sociedades fantasma, Rabidi y Araxio Development. En 2022, Rabidi facturó 343 millones de euros. Ambas tenían su sede en el paraíso fiscal de Curazao.
Los jueces dictaminaron en 2023 que Rabidi, sin licencia en Alemania, debía a Felix todas sus pérdidas. Dos años después, él sigue esperando el dinero, al igual que otros acreedores.
Tanto Rabidi comoAraxio fueron declaradas en quiebra en Curazao tras una serie de demandas similares. Sin embargo, sus activos fueron trasladados antes de las sentencias. Lo que no se conocía en ese momento era su relación con Soft2bet.
Fundada en 2016, Soft2bet pertenece a Uri Poliavich, un empresario israelí que vive en Chipre. El grupo emplea a más de mil personas y ha ganado múltiples galardones del sector. El ministro de Economía de Malta inauguró sus nuevas oficinas el año pasado.
Soft2bet obtuvo un beneficio de 66,8 millones de euros en 2023 y entregó a Poliavich un dividendo de 57,8 millones. Los documentos corporativos revelan que gastó parte de su fortuna en la compra de propiedades inmobiliarias en Chipre, Praga y Sofía, así como en coches por valor de más de 1,3 millones de euros.
Investigate Europe y sus socios enviaron por escrito a Soft2bet y Poliavich 25 preguntas sobre sus actividades. En su respuesta, en la que no abordan ninguna de las cuestiones concretas planteadas, la empresa indicó: “Soft2bet es un proveedor líder de software de apuestas deportivas y casinos en línea, con varias licencias en todo el mundo. Como empresa con licencia y estrictamente regulada, nos tomamos nuestras obligaciones de cumplimiento y responsabilidades regulatorias con la mayor seriedad”.
La compañía también negó la comisión de irregularidades: “Negamos categóricamente las acusaciones infundadas y las insinuaciones engañosas presentadas en su correo electrónico. Cualquier sugerencia de que Soft2bet participa en actividades impropias es totalmente falsa, difamatoria y sin fundamento. Rechazamos el intento de dañar nuestra reputación a través de acusaciones infundadas o informaciones irresponsables”.
El equipo del fútbol italiano AC Milan presentó a Boomerang como su "socio regional de apuestas" en julio de 2024.
Los datos de Similarweb, un agregador de tráfico web, muestran que los portales no autorizados atraen millones de visitas cada mes en Europa, siendo Alemania el país que aporta la mayoría de los jugadores.
Algunas de las marcas vinculadas a Soft2bet, como Wazamba, han sido propiedad de la empresa y han sido gestionadas directamente por ella. Otras fueron creadas por el grupo en nombre de los clientes como “casinos llave en mano”.
Boomerang es uno de estos últimos. Quizás el mayor éxito de la red, la plataforma de apuestas deportivas y casino se convirtió el año pasado en el patrocinador oficial de apuestas del AC Milan.
Sus URL registraron 17 millones de visitas en los últimos tres meses de 2024: tres millones procedían de España, un millón de Grecia y casi 500.000 de Italia, a pesar de estar en la lista negra de esos países. Más de 7 millones procedían de Alemania, donde Boomerang tampoco tiene las licencias necesarias.
Que Boomerang reciba millones de visitas pese a estar supuestamente prohibida en España se debe a la existencia de dos agujeros que permiten saltarse el bloqueo. Los jugadores radicados en España pueden evitar el bloqueo utilizando una VPN –una conexión privada para conectarse de forma segura y anónima–, aunque la red usada para transmitir los datos sea española. Las empresas dedicadas al juego ilegal, por su parte, pueden cambiar el portal de juego a un nuevo dominio no bloqueado por las autoridades. Algo que algunos operadores hacen de forma constante.
Los propietarios de la marca son cuatro ciudadanos rusos que reconocen públicamente sus conexiones con Boomerang u otros sitios de apuestas. Los registros corporativos muestran que viven en Chipre y Berlín, donde dos de ellos también crearon una empresa inmobiliaria.
Investigate Europe intentó ponerse en contacto con ellos a través de Boomerang, pero no respondieron a la solicitud de conocer su versión. El AC Milan tampoco respondió a las preguntas enviadas.
Además de los datos de tráfico web, en los materiales de marketing del grupo se pueden encontrar pruebas de que los portales sin licencia vinculados a Soft2bet compiten por los apostadores europeos.
Tomemos como ejemplo el casino MyEmpire. Su programa de afiliados, un proyecto para promover la marca a través de influencers, incluye a Francia, Italia, Grecia, Polonia y Hungría entre sus “mercados objetivo”, a pesar de estar prohibido en esos territorios. Para llegar a jugadores de toda Europa, Soft2bet ha confiado en varios programas de afiliados, muchos de ellos gestionados a través de dos entidades de Gibraltar.
El programa de afiliados de MyEmpire Casino está dirigido a varios países europeos en los que no tiene licencia.
La mayoría de los gobiernos europeos exigen una autorización nacional para ofrecer juegos de apuestas en línea en sus mercados. Les ayuda a controlar, gravar y regular un sector que se ha visto empañado por la adicción y el blanqueo de dinero.
La licencia de Curazao que tenían los casinos de Soft2bet no les permitía dirigirse a un público europeo. Pero sí les proporcionaba la opacidad que tanto necesitaban.
“Curazao es la jurisdicción de juego offshore más grande y antigua del mundo”, explica Nardy Cramm, una periodista holandesa. Su investigación estima que hasta 20.000 sitios de juego en línea proceden de la isla, alrededor del 70 % de todas las URL de casinos a nivel mundial.
En 2019, Cramm fundó SBOK, una fundación que ayuda a las víctimas de proveedores ilícitos con sede en Curazao. Recibe una o dos quejas al día, algunas de ellas contra Rabidi y Araxio. “No podemos ayudar a todo el mundo porque es simplemente demasiado”, indica.
Los casinos sin licencia han experimentado un auge en los últimos años. Durante la Covid-19, los apostadores acudieron en masa a Internet y, con la mayoría de los eventos deportivos en suspenso, muchos recurrieron a las tragaperras virtuales, más adictivas, algunas de las cuales no están reguladas.
Un jugador finlandés, que pidió permanecer en el anonimato, contó a los periodistas cómo perdió 120.000 euros en sitios web de Rabidi durante la pandemia. Uno de los casinos, House of Spades, le ofreció un bono de 50 euros cuando intentó cerrar su cuenta, denuncia el jugador.
“Pienso en el suicidio nueve de cada diez días”, confiesa el jugador, que acumuló deudas por valor de 70.000 euros.
Juhani Ala-Kurikka, que hasta hace poco era asesor principal del órgano regulador del juego de Finlandia, afirma que la lucha contra las actividades ilegales es una tarea ardua: “El problema es que las sociedades de Curazao no cooperan. No recibimos respuesta a nuestras cartas y, en algunos casos, ni siquiera conocemos la dirección real de las empresas”.
Estructura societaria del grupo vinculado a Soft2bet en 2022.Georgina Choleva / Spoovio
La relación de Soft2bet con portales incluidos en listas negras ha permanecido en la sombra gracias en gran medida a sus intrincadas estructuras corporativas.
Hasta ahora, las autoridades han culpado a las dos empresas fantasma de Curazao sin vincularlas a Soft2bet. Tanto Rabidi como Araxio recibieron sentencias judiciales en Austria y Alemania que les ordenaban reembolsar a los jugadores. En España, Rabidi recibió una multa de 5 millones de euros por los 25 portales dedicados a actividades de juego ilegal.
Las pruebas de que Soft2bet está detrás de ellos se encuentran en Chipre, donde la compañía mantiene sus principales participaciones empresariales.
El fundador y director ejecutivo de Soft2bet, Uri Poliavich, controlaba Araxio directamente a través de Outono Ltd, una entidad chipriota que hasta hace poco era la principal entidad de Soft2bet. Rabidi pertenecía a un socio cercano, Denys Butko, un ciudadano ucraniano que vive en la isla mediterránea.
Los dos hombres rara vez aparecen juntos en documentos oficiales, pero su amistad es evidente. Las fotos de las redes sociales los muestran pasando tiempo juntos con la familia en Ucrania. Poliavich incluso eligió a Butko como director de una entidad con la que compró un piso de 475.000 dólares en Ciudad de Panamá.
Butko no respondió a la solicitudes enviada para conocer su versión.
Entre 2017 y 2024, el fundador de Soft2bet y Butko utilizaron Araxio y Rabidi respectivamente para establecer casi 550 URL de casinos. Las cuentas de la empresa sugieren que Araxio poseía derechos de software y que Rabidi era un operador de juegos de azar.
A partir de 2021, a medida que Rabidi y Araxio aparecían en las listas negras europeas, Poliavich utilizó a Butko para reorganizar sus asuntos. La propia empresa chipriota de Butko, Interpava, desempeñó un papel clave en la reorganización.
En primer lugar, Interpava, que ya era propietaria de Rabidi, se hizo cargo de Araxio, mientras que sus derechos de software se trasladaron a otra empresa de Poliavich. A continuación, Interpava incorporó un tercer vehículo de Curazao que asumió las operaciones de casino de Rabidi y obtuvo una licencia de las autoridades locales de juego.
Las acciones de Interpava fueron finalmente transferidas a otro colaborador de Butko. Cuando Araxio y Rabidi fueron declaradas en quiebra en 2023 y 2024, respectivamente, las dos entidades no tenían ningún bien. Los vínculos directos con Poliavich y Butko se habían cortado.
Estructura societaria del grupo vinculado a Soft2bet en 2024.Georgina Choleva / Spoovio
“Rabidi era una auténtica máquina de hacer dinero, con más de 70 casinos en línea muy rentables que operaban en todo el mundo”, afirma Stan van Liere, abogado de HBN Law & Tax, la firma que administra el concurso de Rabidi. “Hasta ahora, decenas de acreedores han presentado reclamaciones contra Rabidi, pero la empresa no tiene más activos ni dinero en efectivo en Curazao, todo está oculto en otras jurisdicciones”.
RightNow, un bufete de abogados alemán que ayuda a los jugadores a recuperar su dinero, investigó varias reclamaciones contra Araxio y Rabidi, pero no pudo averiguar quién estaba detrás de estas sociedades. “Básicamente, no hay una buena manera de rastrearlos y conseguir el dinero que se les debe a los clientes con domicilio en Europa”, admite Benedikt Quarch, cofundador de RightNow. “Es una locura que esas grandes empresas puedan simplemente cerrar y abrir otras entidades legales y mover fondos”, añade.
En 2024, las estructuras de la red se volvieron aún más opacas. Se crearon más sociedades instrumentales en las Islas Marshall. Las marcas registradas de casinos como Wazamba o House of Spades, inicialmente en manos de entidades chipriotas, se trasladaron a una empresa pantalla en Dubái.
La mayoría de los portales con actividades de juego ilegal también abandonaron Curazao. Ahora utilizan una licencia de juego de Anjouan, una isla del Océano Índico que se ha convertido en otro paraíso fiscal para los casinos virtuales. Al igual que Curazao antes, un permiso de Anjouan no permite a los casinos acceder legalmente a la mayoría de los mercados europeos.
Documento del Registro de Chipre que indica que Uri Poliavich controla Outono Ltd, una sociedad clave en la trama.
Nacido en Ucrania en 1981, Poliavich, según sus propias palabras, proviene de un “entorno modesto”. Abogado de formación, comenzó su carrera en el mundo del juego en Kirguistán antes de lanzar Soft2bet en Kiev en 2016. Poliavich lo convirtió en un negocio familiar desde el principio, involucrando a su esposa como responsable de las finanzas de la empresa.
A medida que se convirtió en una empresa galardonada y reconocida por su “destacada contribución al juego”, Soft2bet trasladó sus oficinas principales a Chipre y Malta. El pasado mes de septiembre, Poliavich y sus socios celebraron el octavo aniversario de Soft2bet en Budapest. Los 300 invitados disfrutaron de una suntuosa cena de gala en el Museo de Arte Nacional de Hungría.
De hecho, había mucho que celebrar. Soft2bet no solo creó una multitud de casinos que acabaron en las listas negras europeas, sino que también lanzó con éxito un puñado de marcas con licencia. Entre ellas se encuentran Betinia y Campobet en Suecia y Dinamarca, así como Elabet en Italia.
Sin embargo, el tráfico de los sitios web en los mercados autorizados es superado con creces por los portales prohibidos vinculados al grupo. Con poco más de 15.000 visitas desde Italia en los últimos tres meses de 2024, Elabet se ve eclipsada por los 70 casinos incluidos en la lista negra del país.
Campobet, por su parte, recibió cientos de miles de visitantes de Noruega, Finlandia, Hungría y Polonia, donde no cuenta con una licencia para operar. La marca fue en su día patrocinadora de la Champions Hockey League en Suecia.
Por su propia naturaleza, es difícil calcular la dimensión del juego ilegal. Yield Sec, dedicada al análisis de mercado, estima que el 70% de las apuestas online en la UE se realizan en portales que carecen de licencia, a través de 6.000 proveedores. H2 Gambling Capital, otra consultora, reduce la cuota del mercado negro a aproximadamente el 20 %.
“Esta no es una tendencia reciente ni un problema puntual, es la nueva normalidad”, advierte Ismail Vali, fundador de Yield Sec: “La industria del juego en todas las jurisdicciones existe como un mercado iceberg. Por encima de la línea de flotación, la industria legal es muy visible: regulada, gravada, examinada. Pero flota en un mar de criminalidad”.
La UE no tiene una legislación común sobre el juego, lo que deja en manos de los Estados miembros la regulación y vigilancia del sector.
“El mercado ilegal de las apuestas en línea es un ejemplo muy interesante y desafortunado de cómo no funciona la aplicación de la ley en Europa”, denuncia Benedikt Quarch. “Imaginemos por un momento que existiera un mecanismo europeo de concesión de licencias. Creo que sería mucho más eficiente que tenerlo en cada uno de los 27 Estados miembros”, añade.
Hasta que se alcance ese consenso, los sitios web sin licencia de todo el continente siguen dirigiéndose a jugadores vulnerables sin temor a las autoridades nacionales.
En la superficie, Soft2bet se prepara para otro año excepcional. El grupo se está preparando para lanzar su marca Elabet en Grecia, tras haber obtenido la licencia necesaria allí, a pesar de que 55 de sus otros sitios web figuran en la lista negra del país.
La Comisión Helénica del Juego indicó a los periodistas que había llevado a cabo una “revisión exhaustiva” de las pruebas y documentos justificativos y que no había encontrado ninguna “conexión verificada entre Rabidi y Soft2Bet”. Las autoridades de Bélgica, Francia, Hungría, Italia y Polonia no respondieron a la solicitud para conocer su versión.
Mientras tanto, Felix, el jugador alemán que perdió 245.000 euros en Wazamba, intenta rehacer su vida. Después de confesar su adicción a su familia, bloqueó cualquier acceso a la banca online y acudió a un terapeuta. Con 1.400 euros de deudas que pagar cada mes, todavía no está fuera de peligro. “No queda nada al final del mes”, se lamenta.
–––––––––––– Con información de Manuel Rico, Piret Reiljan y Harald Schumann. Edición: Chris Matthews.